¡Hola a todos, amantes de la cultura hispana y curiosos del mundo digital! Como su bloguera de confianza, ¡me emociona muchísimo compartir con ustedes lo último que he estado pensando y experimentando!
Siempre estamos inmersos en un mar de información, y hoy quiero que charlemos sobre algo que nos toca a todos muy de cerca: la expresión cultural en los medios.
¿Alguna vez se han parado a pensar cómo nuestras tradiciones, nuestra música, nuestras historias y hasta nuestra forma de hablar se ven reflejadas, o a veces distorsionadas, en la televisión, el cine, o incluso en TikTok?
Es un tema fascinante y, al mismo tiempo, súper complejo, especialmente en nuestro vibrante mundo hispanohablante, donde la globalización nos conecta, pero también nos desafía a mantener viva nuestra diversidad.
Desde el “español neutro” que a veces inunda nuestras pantallas para llegar a audiencias más amplias, hasta la creciente preocupación por la apropiación cultural, donde nuestras raíces y creaciones son tomadas sin el debido reconocimiento, hay mucho de qué hablar.
¿Y qué hay de las redes sociales? Son un arma de doble filo: nos permiten compartir nuestra identidad con el mundo, pero también nos enfrentan a la polarización y la desinformación.
Estoy segura de que, al igual que yo, muchos sienten esa mezcla de orgullo y preocupación por cómo se representa nuestra riqueza cultural. ¡Es hora de explorar juntos este universo!
Acompáñenme, porque les aseguro que lo que viene a continuación les va a encantar y les dejará pensando. ¡Vamos a desentrañar este apasionante tema a fondo!
¡Hola a todos! Qué gusto tenerlos de vuelta por aquí, en nuestro rinconcito para hablar de todo lo que nos mueve y nos hace vibrar. Ya ven que en la intro les adelantaba que hoy nos meteríamos de lleno en cómo se expresa nuestra cultura en los medios. Es un tema que, de verdad, me ha tenido pensando mucho últimamente, porque siento que estamos en un punto crucial donde la tecnología nos acerca, pero también nos obliga a estar más atentos que nunca.
El Dilema del “Español Neutro”: ¿Un Atajo o un Camino Sin Retorno?

¿Realmente Nos Une a Todos?
Uf, el famoso “español neutro”. Es algo que, sin duda, me genera un debate interno constante. Por un lado, entiendo perfectamente la lógica detrás de su uso en el doblaje de películas y series, o en las plataformas de e-learning. La idea es que un contenido pueda llegar a la mayor cantidad de hispanohablantes posible sin que las diferencias de acentos o regionalismos sean una barrera, ¿verdad? Recuerdo una vez que estaba viendo una serie y pensé: “¡Qué maravilla que la pueda entender mi amigo de Argentina y mi tía de España sin problemas!”. Es una estrategia estándar para grandes productoras y distribuidoras para hacer su contenido accesible a audiencias en toda América Latina. Incluso en la educación digital, plataformas como Coursera o Udemy lo han adoptado para sus cursos, buscando un acceso equitativo al aprendizaje.
Sin embargo, y aquí es donde mi vena de defensora cultural entra en acción, me pregunto: ¿es un idioma verdaderamente neutro? La realidad es que muchas veces, lo que se etiqueta como “neutro” tiene una marcada influencia del español del centro de México, que históricamente fue un centro clave para la industria del doblaje. Esto, aunque práctico para la industria, puede sentirse como una imposición y, francamente, a veces le quita la magia y la autenticidad a las voces. No es lo mismo escuchar un chiste con el acento y las expresiones propias de mi país que con una versión “pulida” que, aunque comprensible, pierde esa chispa original. Seamos sinceros, el español es un idioma lleno de riqueza y diversidad, y reducirlo a una versión estandarizada puede limitar la expresividad y el impacto emocional de las obras.
Mi Propia Experiencia con la Diversidad Lingüística
Yo, que viajo mucho (aunque sea mentalmente a través de las redes) y converso con gente de todas partes, he notado que la belleza del español está precisamente en sus mil y un matices. Cuando un amigo de Colombia me dice “chévere” o uno de Chile me habla de “cachai”, no solo entiendo la palabra, sino que siento la cultura detrás de ella. Es como una capa extra de significado que el español neutro, por su naturaleza, no puede ofrecer. De hecho, expertos en el III Congreso Internacional de la Lengua Española ya señalaban hace tiempo que el español neutro puede conspirar contra la identidad lingüística de cada país. A mí me parece que deberíamos celebrar más esas voces propias, porque una sociedad con su propio relato puede acoger mejor el ajeno. Imagínense lo que nos perdemos si todo suena igual. La conexión emocional que se crea con un contenido que refleja tu forma de hablar es insustituible. Es una pena que, en la búsqueda de la masificación, a veces se sacrifique esa autenticidad tan valiosa.
Cuando lo Nuestro Deja de Ser Nuestro: El Espinoso Camino de la Apropiación Cultural
Identificando la Apropiación: Más Allá de la Inspiración
Este es un tema que me enciende las alarmas, de verdad. La apropiación cultural, esa delgada línea entre la inspiración genuina y el tomar prestado sin respeto ni reconocimiento, es algo que he visto con creciente preocupación. No se trata de prohibir el intercambio cultural, ¡Dios mío, si nuestra cultura es el resultado de mil mezclas! El problema surge cuando elementos de una cultura minoritaria o históricamente marginada son tomados por una cultura dominante, despojándolos de su significado original, sin el debido crédito y, a menudo, con fines de lucro. Un ejemplo que se discute mucho en la música latina es la fusión de géneros tradicionales como el flamenco o el mariachi con ritmos más comerciales, donde a veces se prioriza el éxito sobre el respeto a los pueblos originarios. Es como si alguien tomara un patrón ancestral de tu abuela, lo pusiera en una camiseta de marca sin mencionar de dónde viene, y lo vendiera carísimo. Siento que se pierde el alma de la creación.
Personalmente, creo que la clave está en la intención y el respeto. ¿Hay colaboración? ¿Se reconoce el origen? ¿Se benefician las comunidades de donde proviene esa expresión cultural? Si la respuesta es un “no” rotundo o si la respuesta es incierta, entonces probablemente estemos ante un caso de apropiación. Es fundamental fomentar una escucha y creación musical conscientes que valoren la procedencia y el contexto de cada sonido. Creo que, como audiencia, tenemos una responsabilidad enorme en educarnos y alzar la voz cuando algo no nos parece correcto. No podemos quedarnos callados viendo cómo se desvirtúan nuestras tradiciones.
Historias que me Hicieron Reflexionar
Hace no mucho, vi un documental sobre la música y cómo algunos artistas, con toda la buena intención (o eso quiero creer), incorporaban elementos de culturas indígenas en sus videos sin realmente entender el trasfondo o, peor aún, sin colaborar con las comunidades. Me recordó el caso de Carlos Vives en 2020 con su álbum “Cumbiana”, donde algunas fotografías promocionales generaron controversia por ser percibidas como apropiación cultural, colonialistas e incluso racistas, al representar a los pueblos indígenas de forma genérica. Y no me malinterpreten, soy una admiradora de la música de Vives, pero estos incidentes nos muestran lo complejo y sensible que es el tema. No es solo un “disfrazarse”, es borrar la identidad y el significado. Por otro lado, recuerdo la controversia con Rosalía ganando Grammys Latinos, donde algunos argumentaron que, siendo europea, su éxito en esta categoría la ponía en una posición de ventaja sobre artistas latinoamericanos. Ella misma se defendió explicando sus raíces y su inspiración en el flamenco, lo que resalta la complejidad de las influencias y los límites. A mí me parece que la diferencia radica en la autenticidad y el respeto que se le da a la fuente original. No se trata de construir muros, sino de construir puentes de respeto y colaboración.
Redes Sociales: El Megáfono de Nuestra Cultura (y sus Ecos No Deseados)
Empoderamiento y Visibilidad: Cuando Nuestra Voz Resuena
Si hay algo que me apasiona de las redes sociales es su poder para amplificar nuestras voces y mostrar la increíble diversidad de la cultura hispana. ¡Es una locura la cantidad de talento y creatividad que veo a diario! Desde jóvenes que comparten sus bailes folklóricos con millones de seguidores en TikTok, hasta artistas que muestran sus obras inspiradas en nuestras raíces en Instagram, las redes nos han dado un escenario global. Son una herramienta poderosa para difundir y celebrar la diversidad. Me encanta ver cómo se utilizan hashtags relevantes y cómo la gente colabora con influencers que promueven nuestra diversidad. Es un espacio inclusivo donde las personas pueden compartir sus experiencias, enriqueciendo el tejido social. Recuerdo una chica de mi barrio que empezó a subir videos de recetas tradicionales de su abuela, y de repente, ¡boom!, tenía miles de seguidores de todo el mundo pidiéndole más. Eso es empoderamiento. Además, los creadores de contenido hispanos, especialmente en EE. UU., se han convertido en una fuerza cultural y económica de gran impacto, llevando historias auténticas que resuenan con la comunidad latina y más allá. Es una forma hermosa de mantener nuestras tradiciones vivas y hacer que el mundo las conozca y las valore. La música latina, por ejemplo, ha logrado superar a otros géneros en países como Estados Unidos, en gran parte gracias a la visibilidad que le dan estas plataformas.
El Lado Oscuro: Desinformación y Polarización en Tiempos de Viralidad
Pero, como todo en la vida, las redes sociales tienen su lado B, y vaya si lo he sentido. Esa misma facilidad para compartir nuestras maravillas culturales, también abre la puerta a la desinformación y a la polarización. De repente, ves cómo se viraliza un contenido que distorsiona una tradición, o peor aún, que promueve estereotipos dañinos sobre nuestra gente. Se vuelve un caldo de cultivo para malentendidos y divisiones. Me preocupa mucho cuando la riqueza de nuestra cultura se reduce a un meme o a una caricatura, o cuando discursos de odio se disfrazan de “opinión” y se esparcen como la pólvora. Hay que ser muy críticos con lo que consumimos y compartimos. La pandemia aceleró la necesidad de una cultura digital más integrada, pero también mostró la importancia de entender los matices culturales para evitar campañas publicitarias que no resuenan con la audiencia, como le pasó a Dove en su momento. Es un constante balance entre aprovechar las ventajas de la conectividad y protegernos de sus peligros. Como bloguera, siento la responsabilidad de siempre verificar la información y promover un diálogo respetuoso, porque la autenticidad es un tesoro.
| Aspecto | Impacto Positivo en Redes Sociales | Impacto Negativo en Redes Sociales |
|---|---|---|
| Visibilidad Cultural | Exposición global de tradiciones, arte, música y lenguas. | Simplificación, banalización y descontextualización cultural. |
| Conexión Comunitaria | Fortalecimiento de lazos entre comunidades hispanas y diásporas. | Cámaras de eco, polarización y conflictos interregionales. |
| Empoderamiento de Creadores | Nuevas oportunidades para artistas y divulgadores culturales. | Presión por viralidad, mercantilización excesiva y apropiación. |
De la Pantalla Grande al Pequeño Creador: ¿Quién Dicta Nuestra Narrativa?
El Poder del Cine y la Televisión: ¿Reflejo o Molde?
Aquí es donde el debate se pone aún más interesante. El cine y la televisión, con su alcance masivo, tienen un poder inmenso para moldear percepciones. Durante mucho tiempo, he sentido que nuestra representación en Hollywood o en las grandes cadenas era limitada o, peor aún, llena de estereotipos. A pesar de que la población latina ha crecido muchísimo, nuestra presencia en pantalla y detrás de cámaras no ha mejorado significativamente en la última década. Incluso en 2019, los latinos representaron solo el 4.6% de los papeles en el cine. Eso, para mí, es una oportunidad perdida de oro. Cuando una película o una serie realmente captura la esencia de nuestra cultura, con personajes complejos y narrativas auténticas, el impacto es brutal. Es un reflejo que nos hace sentir vistos, comprendidos y valorados. Pero cuando la narrativa es dictada por quienes no nos entienden, se convierte en un molde que nos encasilla. Me acuerdo de la emoción que sentí al ver ciertas producciones que, por fin, mostraban la riqueza de nuestra gente sin caer en clichés. Es una responsabilidad gigante la que tienen los grandes estudios, y espero que sigan apostando por historias que nos hagan justicia. Un nuevo informe de diversidad muestra que, aunque hubo un breve aumento en la representación latina entre 2018 y 2021, disminuyó en 2022 y está subiendo lentamente de nuevo.
Los Creadores de Contenido: Nuevos Guardianes de Nuestra Identidad

Pero no todo es oscuridad, ¡ni mucho menos! La irrupción de los creadores de contenido digital ha cambiado las reglas del juego. Ahora, cualquier persona con una cámara y una buena historia puede convertirse en un guardián de su propia identidad cultural. Me encanta ver cómo muchos youtubers y tiktokers hispanos están usando estas plataformas para divulgar nuestra historia, nuestras costumbres, y hasta nuestra música de una manera fresca y atractiva. No necesitan la aprobación de grandes productoras para contar sus verdades. El arte hispano, en todas sus formas, refleja la diversidad y resistencia de la comunidad latina, enfrentando desafíos como la discriminación. Estos creadores son como pequeños faros que iluminan la diversidad cultural que somos. Recuerdo haber descubierto a un chico que hacía videos sobre la mitología prehispánica de su región, y su pasión era tan contagiosa que me enganchó por completo. Ellos están creando espacios de diálogo intercultural y empoderando a las nuevas generaciones. Para mí, son la prueba viviente de que nuestra cultura es resiliente y que siempre encontrará una forma de expresarse, incluso en los rincones más inesperados del mundo digital.
¿Cómo Navegar en Este Mar de Influencias?: Mi Guía Personal
Consumo Consciente: La Clave para un Futuro Respetuoso
Con tanta información y tanto contenido volando por ahí, a veces es fácil sentirse abrumado. Por eso, yo siempre abogo por el consumo consciente. ¿Qué significa eso para mí? Significa tomarse un momento para pensar qué estamos viendo, escuchando o compartiendo. ¿Este contenido es respetuoso con la cultura que representa? ¿Hay autenticidad en lo que veo? ¿Me está educando o simplemente entreteniendo de forma superficial? Es importante preguntarnos de dónde viene la información y quién la está produciendo. Creo firmemente que cada clic, cada “me gusta” y cada “compartir” son como pequeños votos que emitimos. Si apoyamos contenido que valora la diversidad y la representación auténtica, estaremos contribuyendo a un ecosistema mediático más rico y equitativo. Me he propuesto buscar activamente voces diversas, consumir noticias de diferentes fuentes y no dar por sentado lo primero que veo en mi feed. No se trata de ser un detective, sino de ser un consumidor informado y crítico. Es nuestra responsabilidad individual ser parte de la solución para evitar que se despoje a las tradiciones de su significado profundo.
Apoyando lo Auténtico: Nuestro Rol Como Audiencia
Y hablando de nuestro rol, ¡somos más poderosos de lo que creemos! Apoyar a los creadores de contenido y a las producciones que realmente celebran nuestra cultura es fundamental. Eso significa ver sus videos hasta el final, dejar comentarios constructivos, compartir sus publicaciones y, si podemos, incluso apoyar económicamente a los artistas y proyectos que nos mueven. Al hacerlo, no solo les damos un empujón a ellos, sino que le enviamos un mensaje claro a la industria: queremos más de eso. Recuerdo que hace poco compré música de un grupo independiente que fusionaba ritmos tradicionales con sonidos modernos de una forma espectacular. No solo disfruté de su arte, sino que sentí que estaba contribuyendo a que siguieran creando. Cada vez más, las marcas y plataformas están prestando atención a lo que las audiencias latinas demandan, ya que nuestra comunidad tiene una influencia creciente. Así que, ¡a usar nuestro poder! Nuestro consumo y nuestro apoyo tienen un impacto real en las tendencias culturales y en la forma en que se representa nuestra diversidad. No subestimemos el valor de un buen like o un comentario de apoyo.
El Futuro de Nuestra Cultura en el Ecosistema Digital: Una Visión Optimista (y Realista)
Innovación y Tradición: Una Convivencia Posible
Mirando hacia adelante, me siento optimista, pero con una dosis de realismo. Estoy convencida de que la innovación y la tradición no solo pueden coexistir, sino que pueden enriquecerse mutuamente en este vasto ecosistema digital. Ya estamos viendo ejemplos increíbles de cómo las nuevas tecnologías están ayudando a preservar y reinterpretar nuestras culturas. Pienso en proyectos de realidad virtual que te transportan a ruinas prehispánicas, o en artistas que usan inteligencia artificial para crear música inspirada en ritmos ancestrales. Es fascinante. Sin embargo, también soy consciente de los desafíos. La globalización y la expansión de las plataformas de streaming, aunque aumentan el consumo de contenido, también pueden generar asimetrías y concentrar la producción audiovisual en pocos medios corporativos, lo que podría ir en detrimento de la diversidad cultural local. Por eso, es crucial que sigamos impulsando políticas que protejan nuestras cinematografías y que regulen el poder de las grandes empresas. El arte hispano tiene un futuro brillante si seguimos explorando, experimentando e innovando, sin perder de vista nuestras raíces.
El Desafío de Preservar la Esencia
El mayor desafío, a mi parecer, es preservar la esencia de nuestra cultura en medio de tanta influencia externa. No se trata de encerrarnos en una burbuja, sino de ser selectivos y fuertes en nuestra identidad. Las redes sociales, si bien nos conectan, también pueden diluir el uso del español frente al inglés en el consumo cultural, especialmente en las generaciones más jóvenes. Me parece vital que sigamos educando a las nuevas generaciones sobre la riqueza de nuestro idioma y nuestras tradiciones. Eso lo he visto en mi propia familia, donde me esfuerzo por contar historias, compartir música y cocinar platillos que me conectan con mis raíces. Necesitamos seguir creando espacios donde el español sea celebrado y donde las nuevas formas de expresión cultural encuentren un hogar. La clave está en un balance entre abrazar las nuevas herramientas y recordar siempre de dónde venimos. Al final del día, nuestra cultura es un tesoro vivo que debemos cuidar y celebrar con todo el corazón, para que siga resonando fuerte en el mundo digital y en la vida real.
¡Hola, gente linda de mi comunidad! Qué alegría terminar este recorrido con ustedes.
De verdad, ha sido un viaje fascinante por los recovecos de nuestra cultura en el mundo digital. Siento que cada punto que tocamos nos invita a reflexionar y, lo más importante, a actuar. Porque no se trata solo de entender los desafíos, sino de ser parte activa de las soluciones. Al final, lo que más me llevo de estas conversaciones es que nuestra identidad es un tesoro vivo que debemos cuidar con uñas y dientes, y que cada uno de nosotros tiene el poder de hacer una diferencia en cómo se percibe y se celebra nuestra riqueza cultural. ¡Gracias por acompañarme en esta aventura, siempre es un placer compartir con ustedes!
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1. Explora el español neutro con una mirada crítica: Aunque el español neutro busca ser una herramienta de comunicación universal, es importante recordar que a menudo tiene influencias regionales y puede generar debates sobre la autenticidad. Infórmate sobre sus orígenes en la industria del doblaje, especialmente en México, y cuestiona su verdadera neutralidad para apreciar la diversidad de acentos.
2. Sé un defensor de la autenticidad cultural: Al consumir contenido, pregúntate si lo que ves o escuchas respeta y reconoce el origen cultural. Busca colaboraciones genuinas y apoya a creadores que trabajen directamente con las comunidades, asegurándote de que los beneficios también lleguen a quienes originan esas expresiones. ¡Tu apoyo es clave para evitar la apropiación cultural!
3. Aprovecha el poder de las redes sociales para el bien: Utiliza plataformas como TikTok e Instagram para difundir y celebrar las tradiciones, el arte y la música hispana. La comunidad hispana es una fuerza cultural y económica creciente en el ámbito digital, y tu voz puede amplificar la visibilidad de talentos auténticos.
4. Promueve el consumo consciente y apoya a tus creadores favoritos: Cada interacción en línea cuenta. Al elegir contenido que valora la diversidad y la representación justa, no solo enriqueces tu propia experiencia, sino que envías un mensaje claro a la industria sobre lo que realmente importa. Compra música, mira videos completos y comparte lo que te mueve.
5. Mantente al día con las tendencias digitales hispanas: El español es la tercera lengua más usada en internet, y su crecimiento en plataformas digitales es imparable. Esto abre oportunidades para la innovación y la integración cultural. Desde podcasts hasta campañas bilingües, estar informado te permitirá navegar mejor el ecosistema digital y conectar con tu audiencia.
Ideas Clave Para Seguir Avanzando
En este mundo digital, que a veces nos parece un laberinto, es vital que recordemos que nuestra cultura es un músculo que se fortalece con el uso. Hemos visto cómo el “español neutro”, aunque práctico, puede diluir la riqueza de nuestros acentos y expresiones. Por eso, ¡celebremos cada “chévere”, cada “guay”, cada “bacano”! Asimismo, la apropiación cultural nos exige estar alerta y apoyar a quienes, desde el corazón de sus comunidades, comparten su legado con respeto. No se trata de poner barreras, sino de construir puentes de reconocimiento y justa valoración. Las redes sociales son nuestro megáfono; usémoslo con sabiduría para dar voz a lo auténtico y desmentir lo que distorsiona. Los creadores de contenido, esos héroes anónimos de nuestra era, están reescribiendo nuestra narrativa, y es nuestro deber, como audiencia, apoyarlos incondicionalmente. El futuro es nuestro, y si consumimos con consciencia y apoyamos lo auténtico, nuestra cultura seguirá vibrando y marcando tendencia en cada rincón del universo digital, demostrando que innovación y tradición pueden ser los mejores aliados.
Preguntas Frecuentes (FAQ) 📖
P: ¿El uso del “español neutro” en producciones globales realmente ayuda a que nuestra cultura llegue a más gente, o termina diluyendo la riqueza de nuestros acentos y expresiones locales?
R: ¡Uf, esta es una pregunta que me quita el sueño a veces! Lo que yo he visto es que, por un lado, entiendo la lógica de los productores: buscan una audiencia masiva, y un idioma “estándar” parece la vía más fácil para evitar regionalismos que puedan confundir.
Pero, ¿saben qué? Mi corazón de bloguera, y sobre todo mi corazón latino, se encoge un poco cuando veo cómo nuestras formas tan ricas y variadas de hablar se desdibujan.
He viajado mucho y he notado cómo en plataformas grandes, el “neutro” busca ser universal. Sin embargo, en mi experiencia personal, cuando veo a un personaje con un acento que me resuena, ¡siento una conexión instantánea que va más allá de la trama!
Es como si me estuvieran hablando directamente a mí, a mi historia, a mi barrio. No es que esté en contra de la expansión, ¡para nada! Pero es fundamental que, como público, exijamos y apoyemos esas voces auténticas.
Tenemos el poder de buscar y celebrar producciones que abrazan cada matiz de nuestro idioma. ¡Es nuestra responsabilidad colectiva no dejar que se pierda esa magia!
P: ¿Qué es exactamente la apropiación cultural y por qué es un tema tan sensible para nosotros los hispanohablantes?
R: ¡Ay, la apropiación cultural! Este es un tema que, de verdad, me enciende la pasión, porque lo he sentido muy de cerca en varias ocasiones. Para mí, la apropiación cultural ocurre cuando elementos de una cultura, especialmente de aquellas que han sido marginadas o poco valoradas históricamente, son tomados por otra cultura dominante sin el debido respeto, comprensión, o reconocimiento.
Pensemos en un traje típico de nuestros pueblos indígenas que de repente aparece en una pasarela de moda de París sin mención alguna a su origen, o una receta ancestral de nuestras abuelas que se “reinventa” por un chef famoso que ni siquiera sabe su historia o la importancia de cada ingrediente.
Lo que más me duele es cuando veo cómo se despoja a estas creaciones de su significado profundo, de su historia, de su alma. ¡Es como quitarle el valor a algo que es sagrado para una comunidad y usarlo como una simple tendencia!
Como hispanohablantes, con una riqueza cultural tan vasta y a menudo malentendida, esto nos toca de cerca. Mi consejo es: seamos siempre curiosos, preguntemos, investiguemos antes de adoptar algo que nos parezca “bonito”.
Y si vemos un caso de apropiación, ¡hablemos al respecto! Nuestro deber es defender y celebrar nuestras raíces con autenticidad y el respeto que merecen.
P: Con la invasión de las redes sociales, ¿cómo podemos utilizarlas para celebrar y promover nuestra cultura de manera positiva, evitando caer en la desinformación o la polarización?
R: ¡Las redes sociales! ¡Ah, qué maravilla y qué lío a la vez! Pero si algo me ha enseñado mi camino como bloguera y creadora de contenido, es su poder cuando se usan con cabeza y corazón.
Mi truco número uno es la autenticidad. La gente, créanme, conecta con lo genuino. Compartan su día a día, sus tradiciones familiares, esa receta de la abuela, la historia de su pueblo…
¡pero de verdad! No intenten ser alguien que no son. También, les diría que seamos contadores de historias.
No solo compartamos una foto bonita, ¡pongámosle un contexto! ¿Por qué esa fiesta es importante para ustedes? ¿Qué significa ese baile para su comunidad?
Yo recuerdo una vez que compartí un video de una pequeña celebración local en mi pueblo, y la cantidad de mensajes de otros países diciendo “¡Qué hermoso!
¡En mi país también tenemos algo parecido!” fue increíble. ¡Esa es la magia que busco! Ahora, respecto a las trampas, ¡ojo con lo que compartimos!
Antes de darle “repost” a algo que parece increíble (o increíblemente indignante), ¡tomemos un segundo para verificar! La desinformación es un monstruo que devora la confianza, y la polarización surge cuando dejamos que las emociones nos cieguen.
Participemos en debates, sí, pero siempre con respeto. Podemos estar en desacuerdo sin ser irrespetuosos. Nuestro objetivo es construir puentes, no muros.
Usemos estas plataformas como un altavoz para lo bueno, para lo hermoso, para lo que nos une. ¡El mundo está esperando conocer la verdadera riqueza de nuestra cultura, contada por nosotros mismos!






